Escuchando la voz de Jesús, dejándolo todo , lo siguieron. Lc 5,11
lunes, 7 de marzo de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
"Proponer las vocaciones en la Iglesia local"
Mensaje del Papa para la Jornada Mundial de las vocaciones
Ciudad del Vaticano, 14 Feb. 11 (AICA)
La Santa Sede dio a conocer el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de oración por las vocaciones
La Santa Sede dio a conocer el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de oración por las vocaciones
"Proponer las vocaciones en la Iglesia local" es el título del Mensaje del papa Benedicto XVI para la 48ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 15 de mayo próximo, IV domingo de Pascua.
En el mensaje el Papa insiste en la responsabilidad de las familias, las parroquias y las asociaciones, que deben alentar a los jóvenes que sienten una llamada vocacional, precisamente en estos momentos en que ésta parece más difícil.
“Especialmente en nuestro tiempo en el que la voz del Señor parece ahogada por 'otras voces' y la propuesta de seguirlo, entregando la propia vida, puede parecer demasiado difícil, toda comunidad cristiana, todo fiel, debe asumir conscientemente el compromiso de promover las vocaciones”, afirma.
Benedicto XVI insiste en la importancia de “alentar y sostener a los que muestran claros indicios de la llamada a la vida sacerdotal y a la consagración religiosa”, para que éstos “sientan el calor de toda la comunidad al decir 'sí' a Dios y a la Iglesia”.
Por ello pide “que cada Iglesia local se haga cada vez más sensible y atenta a la pastoral vocacional, educando en los diversos niveles: familiar, parroquial y asociativo”.
Es necesario ayudar a los niños y jóvenes “para que madure en ellos una genuina y afectuosa amistad con el Señor, cultivada en la oración personal y litúrgica; para que aprendan a escuchar atenta y fructíferamente la Palabra de Dios, mediante una creciente familiaridad con las Sagradas Escrituras”.
Es necesario que comprendan “que adentrarse en la voluntad de Dios no aniquila y no destruye a la persona, sino que permite descubrir y seguir la verdad más profunda sobre sí mismos”, subraya.
También hay que ayudarles para que “vivan la gratuidad y la fraternidad en las relaciones con los otros, porque sólo abriéndose al amor de Dios es como se encuentra la verdadera alegría y la plena realización de las propias aspiraciones”.
Particularmente, el Papa se dirige a quienes están directamente implicados en el discernimiento vocacional de los jóvenes, sacerdotes, familias, catequistas y animadores.
“A los sacerdotes les recomiendo que sean capaces de dar testimonio de comunión con el Obispo y con los demás hermanos, para garantizar el humus vital a los nuevos brotes de vocaciones sacerdotales”.
A las familias pide que estén “animadas de espíritu de fe, de caridad y de piedad, capaces de ayudar a los hijos e hijas a aceptar con generosidad la llamada al sacerdocio y a la vida consagrada”.
“Los catequistas y los animadores de las asociaciones católicas y de los movimientos eclesiales, convencidos de su misión educativa, procuren cultivar a los adolescentes que se les han confiado, de forma que éstos puedan sentir y seguir con buen ánimo la vocación divina”.
El Papa se dirige también a los obispos, recordándoles la importancia de “incrementar cuanto sea posible las vocaciones sacerdotales y religiosas, poniendo interés especial en las vocaciones misioneras”.
“El Señor necesita la colaboración de ustedes para que sus llamadas puedan llegar a los corazones de quienes ha elegido”, dice a los obispos, al tiempo que recomienda que tengan “cuidado en la elección de los agentes pastorales para el Centro Diocesano de Vocaciones”.
También les recuerda “la solicitud de la Iglesia universal por una equilibrada distribución de los sacerdotes en el mundo. La disponibilidad de ustedes hacia las diócesis con escasez de vocaciones es una bendición de Dios para las comunidades y para los fieles es testimonio de un servicio sacerdotal que se abre generosamente a las necesidades de toda la Iglesia”.
“Proponer las vocaciones en la Iglesia local, significa tener la valentía de indicar, a través de una pastoral vocacional atenta y adecuada, este camino arduo del seguimiento de Cristo, que, al estar colmado de sentido, es capaz de implicar toda la vida”, afirma el Papa.
Por último, el Papa afirma que la capacidad de cultivar las vocaciones “es un signo característico de la vitalidad de una Iglesia local”, e invita a las comunidades locales a que se difunda “en el interior de cada comunidad la disponibilidad a decir 'sí' al Señor, que llama siempre a nuevos trabajadores para su mies”
Ciudad del Vaticano, 14 Feb. 11 (AICA)
La Santa Sede dio a conocer el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de oración por las vocaciones
La Santa Sede dio a conocer el mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de oración por las vocaciones
"Proponer las vocaciones en la Iglesia local" es el título del Mensaje del papa Benedicto XVI para la 48ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 15 de mayo próximo, IV domingo de Pascua.
En el mensaje el Papa insiste en la responsabilidad de las familias, las parroquias y las asociaciones, que deben alentar a los jóvenes que sienten una llamada vocacional, precisamente en estos momentos en que ésta parece más difícil.
“Especialmente en nuestro tiempo en el que la voz del Señor parece ahogada por 'otras voces' y la propuesta de seguirlo, entregando la propia vida, puede parecer demasiado difícil, toda comunidad cristiana, todo fiel, debe asumir conscientemente el compromiso de promover las vocaciones”, afirma.
Benedicto XVI insiste en la importancia de “alentar y sostener a los que muestran claros indicios de la llamada a la vida sacerdotal y a la consagración religiosa”, para que éstos “sientan el calor de toda la comunidad al decir 'sí' a Dios y a la Iglesia”.
Por ello pide “que cada Iglesia local se haga cada vez más sensible y atenta a la pastoral vocacional, educando en los diversos niveles: familiar, parroquial y asociativo”.
Es necesario ayudar a los niños y jóvenes “para que madure en ellos una genuina y afectuosa amistad con el Señor, cultivada en la oración personal y litúrgica; para que aprendan a escuchar atenta y fructíferamente la Palabra de Dios, mediante una creciente familiaridad con las Sagradas Escrituras”.
Es necesario que comprendan “que adentrarse en la voluntad de Dios no aniquila y no destruye a la persona, sino que permite descubrir y seguir la verdad más profunda sobre sí mismos”, subraya.
También hay que ayudarles para que “vivan la gratuidad y la fraternidad en las relaciones con los otros, porque sólo abriéndose al amor de Dios es como se encuentra la verdadera alegría y la plena realización de las propias aspiraciones”.
Particularmente, el Papa se dirige a quienes están directamente implicados en el discernimiento vocacional de los jóvenes, sacerdotes, familias, catequistas y animadores.
“A los sacerdotes les recomiendo que sean capaces de dar testimonio de comunión con el Obispo y con los demás hermanos, para garantizar el humus vital a los nuevos brotes de vocaciones sacerdotales”.
A las familias pide que estén “animadas de espíritu de fe, de caridad y de piedad, capaces de ayudar a los hijos e hijas a aceptar con generosidad la llamada al sacerdocio y a la vida consagrada”.
“Los catequistas y los animadores de las asociaciones católicas y de los movimientos eclesiales, convencidos de su misión educativa, procuren cultivar a los adolescentes que se les han confiado, de forma que éstos puedan sentir y seguir con buen ánimo la vocación divina”.
El Papa se dirige también a los obispos, recordándoles la importancia de “incrementar cuanto sea posible las vocaciones sacerdotales y religiosas, poniendo interés especial en las vocaciones misioneras”.
“El Señor necesita la colaboración de ustedes para que sus llamadas puedan llegar a los corazones de quienes ha elegido”, dice a los obispos, al tiempo que recomienda que tengan “cuidado en la elección de los agentes pastorales para el Centro Diocesano de Vocaciones”.
También les recuerda “la solicitud de la Iglesia universal por una equilibrada distribución de los sacerdotes en el mundo. La disponibilidad de ustedes hacia las diócesis con escasez de vocaciones es una bendición de Dios para las comunidades y para los fieles es testimonio de un servicio sacerdotal que se abre generosamente a las necesidades de toda la Iglesia”.
“Proponer las vocaciones en la Iglesia local, significa tener la valentía de indicar, a través de una pastoral vocacional atenta y adecuada, este camino arduo del seguimiento de Cristo, que, al estar colmado de sentido, es capaz de implicar toda la vida”, afirma el Papa.
Por último, el Papa afirma que la capacidad de cultivar las vocaciones “es un signo característico de la vitalidad de una Iglesia local”, e invita a las comunidades locales a que se difunda “en el interior de cada comunidad la disponibilidad a decir 'sí' al Señor, que llama siempre a nuevos trabajadores para su mies”
sábado, 1 de enero de 2011
sábado, 11 de diciembre de 2010
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Inmaculada Concepción
"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..." (Bula Ineffabilis Deus, el Papa Pío IX )
lunes, 29 de noviembre de 2010
La Iglesia espera que los religiosos sean un “Evangelio vivo”
Ciudad del Vaticano, 29 Nov. 10 (AICA)
Audiencia de Benedicto XVI con la Unión de Superiores Generales
El papa Benedicto XVI recibió a los participantes de la Asamblea General semestral de la Unión de los Superiores Generales (USG), entidad que reúne a la casi totalidad de las congregaciones y órdenes religiosas masculinas, 160 de cuyos miembros se reunieron en estos días en Roma para reflexionar sobre el presente y el futuro de la vida consagrada en Europa.
Junto con la USG asistió a la audiencia del viernes 26 de noviembre también la Unión Internacional de las Superioras Generales (UISG). El Papa les dirigió un discurso en el que señaló que los consagrados y consagradas tienen que ser "un Evangelio vivo" para responder así a los desafíos de la sociedad y lograr la contribución que les es propia en la Iglesia.
"La renovación profunda de la vida consagrada parte de la centralidad de la Palabra de Dios, y más concretamente del Evangelio, regla suprema para todos ustedes", dijo el Santo Padre.
Seguidamente Benedicto XVI subrayó que "el Evangelio vivido todos los días es el elemento que da encanto y belleza a la vida consagrada y los presenta ante el mundo como una alternativa fiable. De esto tiene necesidad la sociedad actual, esto espera la Iglesia de ustedes: que sean un Evangelio vivo".
Refiriéndose a "otro aspecto fundamental de la vida consagrada: la fraternidad", el Papa indicó que "la vida fraterna es uno de los aspectos que más buscan los jóvenes cuando se acercan a la vida religiosa; es un elemento profético importante que ustedes ofrecen en una sociedad individualista".
En este sentido señaló que "es necesario un discernimiento serio y constante para escuchar lo que el Espíritu dice a la comunidad, para reconocer lo que es del Señor y lo que es contrario a El. Sin discernimiento, acompañado por la oración y la reflexión, la vida consagrada corre el peligro de acomodarse en los criterios de este mundo: el individualismo, el consumismo, el materialismo; criterios que debilitan la fraternidad y hacen que la misma vida consagrada pierda su encanto".
El Santo Padre destacó otro elemento: la misión. "Forma parte de la identidad de los religiosos, los impulsa a llevar el Evangelio a todos, sin límites. La misión, apoyada por una fuerte experiencia de Dios, por una formación sólida y por la vida fraterna en comunidad es una clave para la comprensión y la revitalización de la vida consagrada. Renueven su presencia en los areópagos actuales para anunciar, como hizo San Pablo en Atenas, al Dios 'desconocido'".
Hablando del problema de la reducción de los consagrados, especialmente en Europa, el Papa dijo que "las dificultades no deben hacernos olvidar que la vida consagrada tiene su origen en el Señor, porque la ha querido para la construcción y la santidad de su Iglesia, y por lo tanto la Iglesia nunca quedará privada de ella".
Precisamente durante la asamblea de la USG, el ministro general de la Orden de los Frailes Menores, fray José Rodríguez Carballo, recordó que entre 1977 y 2005 el número de los religiosos sacerdotes en Europa disminuyó de 64.803 a 59.787; y en el mismo período los religiosos no sacerdotes disminuyeron de 24.460 a 19.574, y las religiosas, de 388.693 pasaron a 322.995.
En su discurso de saludo al Papa, el presidente de la USG, padre Pascual Chávez Villanueva SDB, afirmó que para la vida consagrada este es “un tiempo difícil, en el que el contexto social y cultural no favorece la estima y la atención a una elección tan bella y comprometida: seguir a Jesús a través de la práctica de los consejos evangélicos”.
“Hemos visto -explicó- que el problema de la vida consagrada es el de vivir su identidad ‘profética’, volviendo a ser significativa, valorando como un don también la ‘minoridad’, la pérdida de relevancia social o de significatividad, la ‘invisibilidad’: de hecho en la Europa actual somos poco conocidos, menos apreciados, pero no importa”.
Por ello, añadió, “la vida consagrada está llamada a un esfuerzo por recuperar una voz propia dentro de la sociedad europea. No es cuestión de fascinación, sino de fidelidad”. Y esto a través de un triple compromiso: “volver a encontrar la profundidad de la experiencia espiritual; construir comunidad donde se vive con alegría el don de la fraternidad; recuperar la centralidad de la misión y servirla con más transparencia”.
En su discurso, el Papa invitó a los religiosos a pasar “de las cosas secundarias a las esenciales, es decir a lo que es verdaderamente importante; busquen lo definitivo, busquen a Dios, mantengan la mirada puesta en Él. Como los primeros monjes, cultiven una orientación escatológica: detrás de lo provisional busquen lo que permanece, es decir lo que no pasa”.
“¡Sean siempre buscadores apasionados y testigos de Dios!", exhortó Benedicto XVI recordando que “la renovación profunda de la vida consagrada parte de la centralidad de la Palabra de Dios,”.
Finalmente Benedicto XVI alentó a "caminar en la fe y en la esperanza" y pidió "un compromiso renovado en la pastoral vocacional y en la formación inicial y permanente".+
AICA -
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Entrada destacada
Año dedicado a San José .
"La grandeza de san José consiste en el hecho de que fue el esposo de María y el pa...
-
ALEGRES EN LA ESPERANZA (Rom. 12,12) 1. Que el espíritu de viva alegría nos caracterice, porque da fuerza, vigor y facilida...
-
" Ayúdame Señor para que tenga siempre en mi corazón mi propia salvación y el bienestar y la dirección espiritual de las Hermanas. Quie...
-
Himno al Colegio MALLINCKRODT Mallinckrodt, tú nos brindas generoso gran tesoro de saber y de virtud, con el amor maternal de un segundo ho...



